Seguro que ha llegado a vuestros
oídos la polémica que ha surgido a raíz del estreno de Los Vengadores: La era de Ultrón (2015), concretamente del papel
que juega la bien conocida Natasha Romanoff (Viuda Negra). De hecho, fue
precisamente por esto que Paula y yo empezamos AvengHer, pero no nos desviemos del tema. Aquí van mis razones por
las que Marvel se ha cargado buena parte del avance a nivel de personajes
femeninos que había conseguido con la Viuda Negra.
[contiene spoilers de Los Vengadores: La era de Ultrón]
Cómo convertir a un personaje que se vale por sí mismo en una damisela en apuros e interés amoroso (dos al precio de uno) en cuatro sencillos pasos
Tiene gracia (o no, más bien no
la tiene) que después de haber pasado por tres películas, impresionando a los
más escépticos y convirtiéndose en un modelo a seguir, hayan metido la pata con
el personaje en la cuarta. Tras ser introducida brevemente por Jon Favreau en Iron Man 2 (2010), la Viuda Negra dio el salto
a la fama de la mano de Joss Whedon dos años después en Los Vengadores (2012), convirtiéndose en el referente femenino de
Marvel por excelencia. Incluso los hermanos Russo, nuevos en la franquicia,
consiguieron seguir con esta buena racha dándole uno de los papeles principales
en Capitán América: El Soldado de
Invierno (2014). Imaginaos mi decepción cuando al volver a manos de su
“creador”, me encuentro con que Natasha, la súper espía de S.H.I.E.L.D. y única
Vengadora hasta el momento, ha sido reducida a un interés amoroso y damisela en apuros. No
pretendo cargar contra Joss ni estoy de acuerdo con la manera en la que se le
ha atacado al respecto, pero eso no quiere decir que tenga que gustarme el cambio
que le ha dado al personaje, porque ni me gusta ni lo entiendo. De las pocas
mujeres que han pasado por el MCU,
Natasha es la única con cierto peso. No nos olvidamos de Pepper, Jane, Sif,
Peggy o Maria, pero hay que admitir que, por desgracia, no tienen ni la mitad
de importancia ni tiempo en pantalla como su compañera (ya discutiremos esto
más adelante). ¿Y qué ha pasado ahora? Pues que Natasha se ha sumado al carro
de personajes que están para el uso y disfrute del héroe durante media película.
Quitando las escenas del principio y del final, durante el resto de la película
vemos cómo se convierte en un mero interés amoroso para Bruce Banner (Hulk). Vayamos por
partes:
1. ¿De
dónde se han sacado esta relación? Es
cierto que en la primera entrega de Los Vengadores,
es Natasha quien se encarga de reclutar a Bruce. También tienen un encontronazo
en el helicarrier de S.H.I.E.L.D y Natasha no consigue ni evitar que se
transforme en Hulk, ni calmarle una vez lo ha hecho. Vale, pues ya está, con
este conocimiento previo nos hemos sacado una relación de la manga. El flirteo
que se traen al principio de la peli está bien y tiene su gracia, pero pasar de
esto a “vamos a fugarnos” no le encuentro el sentido por ningún lado.
2. La nana.
Esto me llegó, en serio, la cosa
más tonta jamás vista. Me explico. En una de las primeras escenas, cuando Hulk
está en pleno acoso y derribo y ya no hacen falta sus servicios, Steve (Capitán
América) le dice a Natasha que vaya a
cantarle “la nana”. La nana consiste en que Natasha le calme tocándole cual perrico, mira mi
mano, me dejas tocarte, te acaricio y ¡tachán! Hulk out, Bruce in. Dejando de
lado lo absurdo del tema, citando Los Simpson yo me planteo: “¿Y es que eso no
puede hacerlo otro?”
3. Natasha
es un monstruo. Confieso que me estaba gustando mucho el
desarrollo de Natasha al principio de la película, peleando, dándolo todo y con
unos flashbacks que ponen los pelos de punta. Cuando Wanda (Bruja Escarlata)
juega con su mente y nos muestra su pasado en flashbacks es uno de mis momentos
preferidos. En una de estas vemos cómo se llevan a una joven Natasha en una
camilla a quirófano para esterilizarla como parte de su formación como espía.
Vale, hasta aquí Natasha 10/10. Después de esto, los Vengadores buscan refugio
y acaban en la casa de Clint (Ojo de Halcón), que tiene mujer, Laura (embaraza, sorpresa, sorpresa), y dos hijos, el escenario perfecto para lo que
viene después. Forzamos la máquina haciendo que Natasha y Bruce compartan
habitación y acabamos de romperla cuando ella le confiesa a Bruce lo que vio en
el sueño de Wanda y que se siente como un monstruo, igual que él (ATENCIÓN:
IGUAL QUE ÉL), al no ser capaz de tener hijos. ¿La saca Bruce de su error? ¿Le
dice que no ser capaz de tener hijos no la hace menos mujer y que desde luego
no la convierte en un monstruo? No. ¿Qué sacamos de esta parte de la película?
Que Natasha está condenada a ser infeliz y sentirse como un monstruo al no
poder tener hijos en comparación con Laura. Y peor aún, que
ser estéril es igual de “monstruoso” que convertirse en un bicho verde gigante
que es incapaz de dar dos pasos sin cargarse algo.
4. El secuestro. Esta parte me gustó y a la vez no. Cuando
se encuentran enzarzados en plena lucha con Ultrón por el control de la Cuna donde se está gestando
Visión, Natasha salva el día (después de tanta escena potosa con Bruce se
agradece) recuperando la Cuna ,
y acaba secuestrada por Ultrón en el proceso. Durante toda esta escena podemos
ver a Clint preocupado por Natasha del mismo modo que ella lo hace por él. Al
verla desaparecer, pregunta por el pinganillo repetidas veces “¿Qué le ha
pasado a Nat? ¿Veis a Natasha? ¿Alguien ve a Natasha?” y el resto de
Vengadores:
Solo contesta Steve para
decirle que ponga la Cuna
a buen recaudo, lógicamente. Pero después, cuando vuelven a la base, Clint es
el único que se preocupa por encontrarla, y acaba haciéndolo mediante código
morse. Y aquí viene lo bueno, haced palomitas. Clint es el que se preocupa,
Clint es el que da con ella, y Bruce es el que la rescata.
¿Qué explicación tiene
esto? Que como Bruce no puede estar en una escena con civiles (mentira porque
luego se une) pues se da él el paseo y va a sacarla de la celda. Otra cosa que
me chirría es que de peores hemos visto salir a Natasha y ni siquiera hace
amago de escaparse de una celda sin vigilancia, por mucho que haya avisado de
dónde se encuentra. Y ya lo que sobraba del todo es que después de sacarla,
cuando Bruce quiere largarse y Natasha no está por la labor de dejar a sus
compañeros colgados, le hace transformarse con un “Te adoro” + beso =
distracción para tirarte a un zanja y que te vuelvas verde. Lo culminamos con
el beso, señores, lo-culminamos.
Hasta aquí mi análisis de la Viuda en la película, que quitando el tema Bruce es de diez, porque, además, la incorporación de Elizabeth Olsen como Bruja Escarlata me hace recuperar un poquito la fe en que vamos a ver a personajes femeninos bien construidos próximamente en los mejores cines. Para acabar, vamos a seguir echándole hilo a la cometa un rato más con algo que ha pasado en relación con la película pero fuera de ella. Vamos a titularlo así:
El fascinante apoyo de los compañeros de reparto
Durante una
rueda de prensa, les preguntaron a Jeremy Renner y Chris Evans qué opinaban de
los intereses amorosos del personaje de Scarlett Johansson (ojo también la
valiente tontería de pregunta) refiriéndose a Tony Stark, Steve Rogers, Clint
Barton y Bruce Banner. No les ocurrió otra cosa que “bromear” sobre Natasha llamándola slut (puta, zorra, llámalo X, el insulto está más que claro). Después de que
medio Internet se les echase encima, ambos se disculparon, pero la respuesta de
Renner parecía más una coña que otra cosa, ya que intentó quitare hierro al
asunto escudándose en el famoso “Es un personaje ficticio”. Para rematar,
cuando unos días más tarde le preguntaron en el programa de Conan O’Brien sobre
la reacción que había generado dicho comentario, volvió a burlarse del tema y a
repetir que era una broma dirigida a un personaje ficticio.
Y yo me pregunto: ¿y qué? ¿Qué más da que sea un personaje ficticio? ¿Acaso los personajes ficticios no tienen peso como para influenciar a la gente? Lo primero de todo, que te llamen puta o zorra no es algo que le haga gracia a nadie. Es un insulto y es despectivo, punto. Y es una verdadera pena que hoy en día se use, y con efecto, contra cualquier mujer que esté segura de sí misma o de su sexualidad. Y en segundo lugar, es bien sabido quela Viuda Negra ha tenido
un impacto muy grande a nivel de representación femenina no solo dentro del
MCU, sino también fuera, y ridiculizarlo, aunque sea en “broma”, para hacer la gracia de turno es de bastante
mal gusto.
Y yo me pregunto: ¿y qué? ¿Qué más da que sea un personaje ficticio? ¿Acaso los personajes ficticios no tienen peso como para influenciar a la gente? Lo primero de todo, que te llamen puta o zorra no es algo que le haga gracia a nadie. Es un insulto y es despectivo, punto. Y es una verdadera pena que hoy en día se use, y con efecto, contra cualquier mujer que esté segura de sí misma o de su sexualidad. Y en segundo lugar, es bien sabido que
Los personajes
son tan reales como la sociedad que los construye, y espero que los Russo, que
son los siguientes en coger el testigo en Capitán
América: Civil War (2016), le den a Natasha y al resto de personajes
femeninos que aparezcan la importancia y el respeto que se merecen.





